0: Prólogo


0: PRÓLOGO.

Planeta Vegeta. Año 737. Una panorámica del planeta muestra una gran urbe con edificios inmensos de estructuras extravagantes.
En uno de esos edificios, se encuentra el palacio real, y en un gran balcón está el rey Vegeta junto a sus guerreros más allegados.
-¿No te parece extraño?- le pregunta el rey a uno de ellos.
-¿El qué, majestad?- responde confuso su escolta.
-Prácticamente todo el pueblo saiyano se encuentra aquí, en el planeta.-
-Sí, ahora que lo dice… ¡tiene usted razón, majestad!-
-¡Tú!- ordena el rey a otro de los escoltas -¡Ve a la sala de control y pregunta cuantas salidas hay en este momento!-
-¡¡Sí, señor!!- el soldado sale corriendo del lugar.

La escena se centra en una sala de curas donde, en el interior de una medical machine, está Bardock. El tratamiento finaliza, sale de la máquina y empieza a vestirse.
-Parece que tuvo problemas en Kanassa, ¿no?-
-Solo fue un descuido. ¿Dónde está mi equipo?- pregunta el saiyano con seriedad.
-Acaban de salir ahora mismo hacia el planeta Meat.-
-¡¿Cómo?! Esos malnacidos ni siquiera se han dignado a esperarme...- dice a regañadientes mientras se coloca el scouter.
Acto seguido sale corriendo. Por el camino se encuentra con Raditz.
-¡Oh, papá!-
-Ahora no, tengo prisa.- contesta Bardock sin detenerse.
-Pero... ¡Tengo una nueva misión. Me voy mañana!- le informa Raditz, pero su padre no le hace caso.

El saiyano que había ido a informarse sobre las salidas regresa con noticias.
-¡Majestad, traigo noticias!- grita el soldado entrando por la puerta.
-Adelante- contesta el Rey con seriedad, sin moverse de su trono.
-En este momento solo están en una misión un equipo de cinco guerreros de categoría inferior. En menos de una hora sale el guerrero de élite Nappa, y su alteza, el príncipe Vegeta. Y mañana, otro guerrero de categoría inferior... Raditz, creo que se llama.-
-¿Y no hay salidas de bebés?- pregunta uno de los escoltas.
-No. Parece que han cancelado todas las misiones asignadas a bebés.- responde el soldado informado.
-Son muy pocas salidas. ¿En qué estará pensando Freezer...?- se pregunta el Rey.

Al cabo de un rato, en la pista de aterrizaje de naves, Nappa se dispone a entrar en una de las naves cuando ve que se aproximan el Rey y su hijo.
-Padre, no necesito que me acompañes.- murmura Vegeta de mal humor.
Nappa se dirige al chico y le da la mano.
-Debería estar contento, alteza. Tiene el honor de salir a hacer una misión. Y eso, últimamente, es todo un logro.- le dice a Vegeta con una pequeña sonrisa.
Vegeta, le mira con desprecio e inmediatamente se sube a la nave. Mientras se va cerrando la puerta de su cápsula espacial, su padre le dice:
-Suerte, hijo.-
-Cht, seguro que termino enseguida. Volveré antes de lo que crees.- responde Vegeta con total seguridad.
Nappa entra en la suya y ambas naves despegan a la vez, tomando cada una un rumbo distinto. El rey se queda mirando el cielo con preocupación.

Al día siguiente, dos doctores tienen a Kakarotto en observación. Desde el pasillo, Raditz observa la situación por un ventanal.
-¿Nombre?- pregunta el doctor con aspecto de pájaro.
-Kakarotto.- responde el otro con pinta de anciano.
-¿Fuerza de combate?-
-2 unidades. Es de categoría inferior.-
-Entonces, el planeta destinado es... La Tierra.-

-Así que el llorica va a la Tierra... Bah, a quién le importa. ¡¡Me voy!!- se dice Raditz a sí mismo y acto seguido sale corriendo por el pasillo, dirigiéndose hacia la pista de aterrizaje.
Llega a su nave, y justo cuando va a entrar, oye una voz llamándole:
-¡Raditz!-
El joven saiyano se gira y dice sorprendido:
-¡Mamá!-
-Espero que vuelvas mucho más fuerte. Te estaré esperando para enfrentarme a ti.- le dice con una sonrisa ladeada.
-¡Vale. Seguro que te gano!- responde el niño muy ilusionado.
-Eso ya lo veremos.- replica su madre con un gesto de despedida.
La nave despega y en ese momento, aparecen los doctores con Kakarotto. El llanto del bebé alerta a su madre que se sorprende un poco al verlo y les pregunta:
-¡Eh!, ¿adónde vais con mi hijo?-
-Acaba de ser destinado a un planeta sin dificultad.- responde el doctor anciano.
Su madre lo coge en brazos, Kakarotto deja de llorar y lo mete en la nave. Luego, pulsa el botón de arranque al mismo tiempo que le dice:
-No llores más y demuestra lo que significa ser un saiyano. ¡Haz que me sienta orgullosa, Kakarotto!-
La nave sale disparada al espacio a toda velocidad, mientras la madre se queda mirando cómo desaparece en cielo.
-En fin... Voy a ver si esta vez soy capaz de eliminar dos saibaimen a la vez.- dice la saiyana alejándose del lugar y crujiéndose los dedos.
Los doctores se miran mutuamente sorprendidos. Un encargado de la pista de aterrizaje se acerca a ellos y les pregunta:
-¿No habréis enviado a un bebé, verdad?-
-Sí, ¿qué pasa?- dice el doctor pájaro.
-¡¡Se habían anulado todas las misiones para recién nacidos!!-
-¿Cómo? Nadie nos había informado de eso.- recalca el doctor anciano.

Unas horas más tarde, en el palacio real, un soldado avisa al rey:
-¡Majestad, es Freezer! ¡¡Está aquí!!-
-¡¿Cómo?!-
El rey se dirige rápidamente al balcón, mira al cielo y ve la nave acercándose al lugar.
La nave aterriza y el tirano sale por la escotilla superior.
-Señor Freezer, ¿qué hace usted aquí?-
-He venido a hacer una visita. ¿Qué pasa? ¿Te molesta?-
-Lo que me molesta es que no se me tenga informado. ¿Por qué hay tan pocos saiyanos invadiendo planetas?-
-Ju ju ju. Porque de esta manera, es más fácil acabar con vosotros.- Revela Freezer con una fría sonrisa.
El rey de los saiyanos se queda boquiabierto. Gotas de sudor recorren su frente. Traga saliva con dificultad y piensa: "Es justo lo que temía."
De pronto, reacciona y sale volando hacia Freezer para darle un puñetazo. Freezer ladea la cabeza para esquivarlo y le golpea con la cola, sin cambiar la expresión de su cara. El rey cae al suelo, sus soldados que están viéndolo todo desde el balcón, gritan: "¡Majestad!! ¡Levántese!"
El rey se levanta, sonríe maliciosamente, levanta la palma de su mano derecha a la altura de la cara y crea una bola luminosa.  Pero antes de que pueda lanzarla, Freezer le detiene enviándole unos rayos oculares que impactan en su mano. El saiyano grita de dolor mientras sale humo de su mano. Freezer se acerca a toda velocidad y le propina un puñetazo en el abdomen. El rey cae de rodillas y escupe sangre. Freezer le pone la mano delante de la cara y le dice con una sonrisa malévola:
-No sufras. Cuidaré del príncipe Vegeta.-
-¡¡¡Desgra...-
Y antes de que pudiera terminar el insulto, Freezer dispara una onda de energía que acaba con la vida del rey. El cuerpo del saiyano es arrastrado varios metros por la onda y queda tirado en el suelo, con la ropa destrozada y humeante. Los soldados del rey disparan a la vez contra el tirano por orden del 1º al mando. Freezer rechaza el ataque de una patada.
-Hum, sois tan previsibles...-dice sonriendo con maldad, pero de pronto cambia el gesto por el de ira -...¡¡Y tan molestos!!-
Nuevamente, envía una onda de choque contra los soldados y acaba con ellos con una gran explosión. Se vuelve a la nave y se va rumbo al espacio. Bardock se cruza con ellos cuando está a punto de llegar al planeta Vegeta.
-¡¡Es la nave de Freezer!! ¡¿Ya está aquí?! ¡Mierda... no va a dar tiempo!-

Llega la nave de Bardock. Le reciben unos cuantos en el puerto de aterrizaje. Sale muy malherido y dice: -Freezer... nos ha... ¡traicionado!-
Los demás dicen que se ha vuelto loco, les llama imbéciles y se va hacia dentro diciendo: - Tengo que avisarles a todos, si no lo hago morirán.-


Bardock avisó a tantos saiyanos como pudo, pero ninguno le creyó, así que decidió encargarse personalmente de Freezer.
Salió volando hacia la nave de Freezer.
Pero el tirano no estaba dispuesto a perder más el tiempo.
Y con solo mover un dedo, hizo desaparecer el planeta y todos sus habitantes.

Todos... menos cuatro supervivientes.
Cuatro guerreros que, algún día, le harán pagar por lo que hizo.



(Antiguo prólogo)

   

Siguiente >>

1 comentario:

  1. es muy buena es parecida a la de akira pero esta muy bien que le des tu toque me encantaria apoyarte asi que lo hare para que algun dia puedas sacar tu propia revista suerte a compartire tu pagina en facebook twiter y otros medios

    ResponderEliminar